LA HORASON

MAPASON

CLIMASON

El Tiempo en San Luis Potosí

sábado, 24 de marzo de 2012

SEXTETO SANTIAGUERO, QUE BONITO, QUE BONITO



Que sorpresa tan agradable escuchar a uno de los iniciadores de la difusion del son cubano en el mundo: el Sexteto Habanero. Agrupacion fundada alla por lo años 20's del siglo XX y cuyo disco que les presentamos hoy, contiene las versiones originales de la grabacion, que fue hecha entre 1926 y 1931. Les dejamos una pequeña biografia del Sexteto Habanero.



El Septeto Habanero, junto con el Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro, fueron los iniciadores del tremendo éxito de la música cubana que, durante los años 20, 30 y 40, arrasó en los salones de baile, desde Puerto Rico hasta Shanghai, y que a la postre siguió fungiendo como la médula de la salsa neoyorkina y la fuente inspiradora de muchas de las orquestas estelares de África Central y Occidental.Aunque el son nació en el Oriente de Cuba, el Sexteto Habanero -formado al principio con elementos de Oriente y de La Habana- fue la agrupación que interpretó y adaptó el son para el gusto del público de la capital. Esto lo logró haciendo las primeras grabaciones discográficas y luciendo vestimenta llamativa en sus presentaciones públicas. En el 1927 el Habanero marcó otra vez la vanguardia al introducir un instrumento de viento a la agrupación (primero una corneta que después se sustituyó por la trompeta) con lo que pasó a ser el Septeto Habanero. Durante más de tres décadas ininterrumpidas, el Habanero grabó más de 100 discos en Nueva York y La Habana y se convirtió en una de las más grandes estrellas del son cubano, actuando en varias películas y mostrando su éxito en múltiples escenarios del mundo.Aunque ninguno de los miembros fundadores del Habanero queda vivo, el Septeto continúa sonando como en los buenos tiempos, con nuevo personal y radicando en Centro Habana. Manuel Furé, actual director y voz guía del Habanero, ha estado con la agrupación desde el 1952, marcando así una línea directa de continuidad con los músicos originales y con el estilo particular del Habanero, que 75 años después, aún escuchamos.Furé recibió una invitación de Faustino «Panchito» González, miembro del Habanero, para que formara parte del grupo, debido a su notable voz con alto falsete. Furé aceptó y rápidamente aprendió todo el reper-torio (cinco sones al día, recuerda él mismo). Poco después fueron con el dueño de Radio Salas para buscar trabajo en la estación.«Manuel Salas se interesó y no se interesó», recuerda Furé. Lo único que hizo Salas fue dejarles ensayar en un cuarto de la radiodifusora y después ver que se podría hacer. En cierto momento Salas pasó por el lugar donde estaban ensayando, abrió de inmediato la puerta, llamó al director del Habanero, Gerardo Martínez, y según se acuerda Furé, le dijo: ‘»Oye Gerardo, yo no sabía que tu tenías esto. Esto es lo que yo necesito aquí».«Enseguida nos puso Tres lindas cubanas como tema para que empezáramos con la transmisión de Radio Salas», rememora Furé. Muy pronto el Habanero empezó a escalar hasta el mismo lugar que las tres grandes orquestas que estaban tocando en la radiofusora : Arcano y sus Maravillas, Melodías del 40 y el Conjunto Chapottín. El público los reclamaba en todo baile donde actuaban las orquestas mencionadas y a través del correo, recibieron en Radio Salas más cartas que ningún otro grupo.En 1958 Furé tomó la dirección del Habanero a petición directa de Gerardo Martínez, estando este último en su lecho de muerte. Martínez había sido uno de los fundadores del Sexteto Habanero en el año 1920. La historia del Habanero se remonta al 1917, poco después del arribo del son a La Habana, proveniente del Oriente de Cuba, a través de los soldados del Ejército Permanente. Ese año Guillermo Castillo forma el Cuarteto Oriental para interpretar el son al público habanero. El grupo estaba dirigido por Ricardo Martínez, tresero de Santiago de Cuba, con Gerardo Martínez (voz prima y claves), Felipe Neri Cabrera (maracas y voz) y Castillo mismo en la botija, un cántaro de cerámica que se empleó como bajo, soplando a través de un orificio hecho en su pared.El Cuarteto Oriental se desintegró en 1919 -«debido a problemas internos»- comenta el guitarrista actual, Pedro Ibáñez, y se reintegró el año siguiente ya como el Sexteto Habanero : Guillermo Castillo, en la guitarra, es el director, Gerardo Martínez y Felipe Neri Cabrera continúan como antes y se agregan Antonio Bacallao en la botija, Carlos Godínez en el tres y Osear Sotolongo en los bongoes.En esos años el son no fue bien recibido por las clases altas de la Habana. La rítmica, los estribillos, con llamado y respuesta, igual que las improvisaciones de son, fueron demasiado perturbadores y rupestres para los oidos de los bailarines de la élite habanera que prefería el danzón, la contradanza, el danzonete y los mi-nuets del momento. Pedro Ibáñez nos relata que sus antecesores en el Habanero tuvieron que dar la lucha durante cinco años en contra del establishment y aún del ejército, la guardia rural, de ese tiempo. Era común que la guardia llegara a las fiestas populares donde se interpretaba el son y, machetes en mano, a la voz de «vamonos» tomaban presa a la gente.El son, obviamente sobrevivió aquellos ataques y en Cuba continúa de lo mejor hoy en día. En La Habana la rivalidad artística entre los dos grandes Septetos, el Habanero y el Nacional, sigue estando vigente y en Santiago de Cuba un gran número de agrupaciones soñeras (Cuarteto Patria entre los líderes) sigue tocando para los santiagueros y para un público internacional que de nuevo está creciendo.Furé recuerda que no siempre ha sido fácil. En la mitad de los años 50, el Habanero, aún con Gerardo Martínez en la voz prima, tuvo que enfrentar la ruda competencia, incorporando un piano, otra trompeta y aún tumbadoras e incluso cambiando un poco el repertorio y el nombre del Septeto por el de Conjunto Típico Habanero. Aunque tenían contratos regulares y seguían tocando, algunos de los integrantes, ya viejos, se enfermaron, lo que empezó a marcar el declive del Típico Habanero. En el 1961, tres años después de la muerte de Gerardo Martínez, el musicólogo Odilio Urfé del Ministerio de Cultura, mandó llamar a Furé y, en las palabras de él mismo, le dijo, ‘»Furé, hace falta que hagas el Septeto Habanero, y el indicado eres tú’». Manolo Furé replicó: «Bueno, pero ¿qué tu quieres que yo haga?» Urfé fue definitivo, «‘Bueno, busca la gente, porque te voy a meter aquí a trabajar’». Furé concluyó, «Bueno, si me va a poner a trabajar, está bien».Manolito encontró la gente para el trabajo, el trabajo y el Septeto Habanero estuvo allí de nuevo, tocando en La Habana y haciendo giras por toda Cuba. En 1964 Pedro Ibáñez se unió al grupo para ser, junto con Furé, los veteranos del actual Septeto Habanero.Hoy en día el Habanero está formado por músicos de diferentes generaciones que comparten un mismo denominador : su excelencia artística. El repertorio que interpreta el Septeto Habanero incluye todos los clásicos del pasado (como Tres lindas cubanas, Suavecito, Tribilín Cantor, entre otras), asi como las nuevas composiciones de sus integrantes siempre en el estilo Habanero. Los músicos del Habanero tocan en este estilo porque es el que mejor les viene, aunque lo tocan con un sabor que corresponde al Septeto de los anos 90. «Y como el Septeto Habanero en sus principios nunca fue estático, pues nosotros no podemos ser estáticos tampoco», afirma Furé.

domingo, 18 de marzo de 2012

SEPTETO NACIONAL IGNACIO PIÑEIRO...MAS DE 80 AÑOS DE SON

En 1927, hace ya 85 años, el contrabajista y compositor Ignacio Piñeiro Martínez (1888-1969) fundó en La Habana el Sexteto Nacional que, con la incorporación del trompetista Lázaro Herrera Díaz “El Pecoso”, se convirtió en Septeto poco tiempo después. Esta formación fue la primera en la historia del son que se caracterizó por agregar la trompeta a la estructura tradicional del conjunto sonero, consistente de tres, guitarra, marímbula – contrabajo, en el caso de Piñeiro –, maraquero y primera y segunda voces, a veces alguno de ellos tocando las maracas (en el caso de los quintetos) y, el otro, las claves o palitos.
El Septeto Nacional es reconocido, junto al Sexteto Boloña, como pionero en la gestión de perpetuar el son en el disco; como el más influyente en la evolución de este género y como el de más prolongada vigencia, pues continuó activo tras la desaparición física de su fundador hace ya cuatro décadas, siempre identificándose con su nombre. Por su parte, el maestro Piñeiro Martínez ha sido el compositor cubano que mayor cantidad de obras, establecidas como estándares, aportó al pentagrama popular de su patria.
Lázaro Herrera Díaz “El Pecoso”, primer trompetista sonero de la historia, asumió la dirección de este importante colectivo tras el retiro de su líder y, aunque durante algún tiempo la delegó en el inolvidable vocalista Carlos Embale, tras el fallecimiento de éste en 1995, volvió a tomarla. Permaneció al frente del Septeto Nacional hasta su deceso en 2002, siendo ya nonagenario. El liderato fue encomendado entonces al cantante Eugenio “Raspa” Rodríguez Rodríguez, voz principal y ahijado artístico de Embale, quien lo vinculó al grupo en 1982. Como trompetista fue reclutado el joven Agustín Someyán, muy conocedor de la escuela sonera, pues proviene de una familia de músicos y su padre ejecutó el mismo instrumento en el célebre colectivo Chappotín y Sus Estrellas.
El reconocido como el Decano de los Conjuntos Soneros y uno de los más influyentes en la historia del son cubano.
Actualmente, el Septeto Nacional es completado por el cienfueguero Frank “El Matador” Oropesa (director general y bongosero); Enrique Collazo (tresero que sustituyó a Enrique Ramos, hoy miembro del aclamado Grupo Sierra Maestra, en 1997); Dagoberto Saserio (vocalista y guitarrista); el marianense Raúl Acea Rivera (contrabajista); el pinareño Crispín Díaz (cantante y maraquero); Ángel Daniel (técnico de sonido) y Ricardo Oropesa Fernández, quien se desempeña como representante y, durante las actuaciones, como presentador, ejecutante de percusión menor y bailarín. Ricardo es, además, un reconocido musicógrafo y prepara un libro en que reseña las más de ocho décadas de trayectoria del Decano de los Conjuntos Soneros en el mundo.

Descargue Poetas del son aqui: http://www.mediafire.com/?dp8t0ajwjekrl24

miércoles, 14 de marzo de 2012

ELIADES OCHOA...DESDE LOS 11 AÑOS CON SU SOMBRERO







Eliades Ochoa "El cowboy del son" es una de las figuras mas importantes del son cubano de los ultimos años, la historia de su vida es demasiado interesante: de origen campesino (guajiro), a partir de los 11 años comenzo a cantar en las calles, pasando el sombrero, formo parte de muchos cuartetos y quintetos de son, hasta llegar a convertirse en lo ques hoy, elembajador del son cubano en el mundo. Ahi va una pequeña biografia.

Una esquina de Santiago de Cuba, un día de reyes. Una guitarra y una gorrita depositada en el suelo por jarana o bonche (o chiste, o broma). Alguien pasa y deja caer un medio. Cinco centavos: una cantidad respetable para el que trova, Eliades Ochoa, que en estos años tiene once. El joven no sospecha que esa esquina ha sido su primer escenario; aquel peatón despistado, su primer público y aquella moneda, el primer sueldo.
Se suceden las descargas en otros recodos y bodeguitas, no sólo en el barrio de Mejiquito sino un poco más allá, y luego un poco más lejos. Cuando Eliades Ochoa crea su primera formación de trío, todo Santiago ha escuchado ya sus guarachas. En 1963 entra a trabajar en una emisión radiofónica de vocación guajira y revolucionaria, Trinchera agraria, que abandona después de nueve años. A partir de entonces es asiduo al centro neurálgico de la sociedad musical santiaguera, la Casa de la Trova, primero como miembro del Quinteto Oriente, más tarde como parte del Septeto Típico y finalmente como director musical, voz y guitarra del Cuarteto Patria. Con el tiempo Eliades ha llegado, pese a su juventud, a convertirse en un experimentado cantante y músico. Su peculiar guitarra armónica, capaz de sonar como un tres o como una guitarra ortodoxa, es una de sus señas de identidad. Otra es su sombrero guajiro, sustituto de aquella primera gorrita, reivindicación del espíritu campesino de su música, y del suyo propio.
Todo en la Cuba reciente está marcado por la revolución. También la historia de un cuarteto musical creado el 7 de Noviembre de 1939; el Cuarteto Patria, cuyo nombre está inspirado en el periódico fundado y dirigido hasta su muerte por José Martí, apodo, que más tarde, utilizó en la clandestinidad una de sus fundadoras, la rebelde Emilia García, Patria Emilia.
El Cuarteto Patria sienta las bases de un son primigenio -armónico, maracas, contrabajo y guitarra- que viene a definir el estilo del Patria.
A finales de 1960 muere Emilia García víctima de una larga enfermedad. A mediados de 1970 se incorpora oficialmente al Cuarteto Patria Hilario Cuadras, como maracas y voz prima. El grupo, que ya gozaba de la admiración y del seguimiento de los amantes del Son tradicional, continua sus actividades en La Casa de la Trova de la calle Heredia, en Santiago de Cuba; manteniendo un sello distintivo que lo diferencia del resto de las agrupaciones de su estilo.
Desde que Pancho Cobas ve tocar a Eliades Ochoa comprende que él ha de ser, tras la baja de Maduro, quien asuma la dirección musical del Cuarteto Patria. En la defensa de su técnica como instrumentista y su capacidad para arrancar emociones, con su voz es incluso capaz de pasar por alto la querencia a la fiesta del guajiro Ochoa. Este termina por acceder a los ruegos de Cobas y asume el mando en 1978. La innovación llega en la elección del repertorio: el horizonte sonoro del Patria trasciende las criollas, guarachas y boleros y empieza a abarcar el son montuno, el changüí, los instrumentales... La renovación también deriva su molde rítmico hacia el modelo que aquí se escucha: guitarra, bongos, cencerros, maracas, clave.
Años más tarde el Cuarteto sufre cambios y se nutre siempre de grandes músicos que a la postre han tenido su propia carrera artística como solistas o como integrantes de otras formaciones, como es el caso de Compay Segundo o el del actual integrante de Vieja Trova Santiaguera, Aristóteles Limonta.
Eliades Ochoa gira por el mundo con el Patria. Su encuentro en 1996 con el músico camerunés Manu Dibango, culmina con un disco antológico CUBAFRICA, que dio sin duda una dimensión internacional a Eliades y su Cuarteto. Un año más tarde llega su participación en el álbum colectivo , Buena Vista Social Club, producido e ideado por Ry Cooder, ganador de un Grammy y que alcanza unas ventas mundiales millonarias.
A mediados de1999, el nuevo de sello de Virgin España, Yerba Buena, edita el álbum de Eliades Ochoa Sublime Ilusión, con la producción de John Wooler y la participación especial de Charlie Musselwhite, David Hidalgo de Los Lobos y el propio Ry Cooder. Este álbum da un giro a la carrera de Eliades al editarse en todo el mundo y al presentarse en directo en Estados Unidos y Europa, llenando salas y teatros. "Sublime Ilusión" es nominado a los premios Grammys en la categoría de "Best Traditional Tropical and Latin Album".
La guitarra y la voz de Eliades se convierten en un símbolo mundial del Son Cubano, de la música tradicional de Santiago de Cuba, recogiendo el fruto de tantos años de profesión. Su segundo álbum en Yerba Buena / Virgin España (2000), "Tributo al Cuarteto Patria", rinde homenaje al 60 aniversario de la fundación del grupo que lidera desde el año 1.978. Un álbum que supone, aparte del obligado reconocimiento para Pancho Cobas y demás compadres que mantuvieron la llama cuando no había "Buena Vista Social Club", una genuina carta de amor a la música cubana, a todos esos compositores-poetas que han dejado un sublime tesoro que revive con cada nueva generación. De nuevo Eliades es nominado a los premios Grammys en la categoría de "Best Traditional Tropical and Latin Performance" y de nuevo Eliades Ochoa gira por todo el mundo presentando su música.
Actualmente Eliades Ochoa, reconocido como uno de los mejores guitarristas y cantantes de la música cubana, es uno de los máximos exponentes de la escena cubana tradicional y quien recogerá el testigo de artistas y formaciones cubanas de primera fila, que debido a su avanzada edad están en el camino de la retirada (Vieja Trova Santiaguera, Compay Segundo, Ibrahim Ferrer).
En Mayo del 2002, Eliades nos presenta su nuevo álbum "Estoy como nunca", es un álbum radiante, un trabajo dónde Eliades se ha encontrado cómodo y que mantiene la llama de sus mejores momentos viva. Una obra tradicional e imaginativa avalada por un cancionero romántico y lleno de realismo. En este álbum ha contado con las colaboraciones de Raúl Malo y de David Hidalgo de Los Lobos.
Urge remarcar aquí que el Cuarteto Patria es un ente vivo, que necesita sangre nueva, que no se conforma con reiterar las fórmulas ancestrales. Hay otro secreto: no perder nunca el elemento africano. "Sin lo negro, los géneros cubanos se quedan insípidos", asegura Eliades, que aumentó la percusión en cuanto tomó el mando del Cuarteto, donde se muestra una música tradicional pero palpitante, un sonido agreste a la vez que imaginativo, un cancionero que va desde lo romántico a lo realista. La música de Eliades Ochoa, que viaja por el mundo y, viendo el sombrero y los botines, algunos le confunden con un vaquero de Tejas. No, Eliades es puro guajiro. Guajiro del Oriente cubano, señores.

Les dejamos el disco Chancheando de 1989, excelente: http://www.mediafire.com/?pv12vtmw67s270n

sábado, 3 de marzo de 2012

MES DEL SON CUBANO, SEPTETO SANTIAGUERO

Reinciamos las actividades de este Blog Del son al corazon, que por cuestiones de trabajo no nos era posible mantenerlo al corriente. Presentaremos en este mes de marzo, toda una amplia informacion sobre el son cubano y sus musicos mas representativos; comenzaremos con el Septeto Santiaguero, ahi va una pequeña biografia.
El Septeto Santiaguero se fundó el 2 de febrero de 1995, consecuencia directa de Melodías de Ayer, añeja formación que desde 1962 estuvo profundamente ligada a la tradición santiaguera y a la Casa de la Trova.  Fernando Dewar último director de Melodías de Ayer, se decidió con muchos de sus integrantes a mirar la tradición desde la contemporaneidad con el formato de Septeto. Santiago de Cuba es la cuna del son cubano, de toda la música tradicional cubana, y en esos predios musicales el Septeto Santiaguero ha constituido un suceso desde su fundación. Su estilo es cautivador, prima la sonoridad potente, el ritmo certero y arrollador y la proyección heterogénea que posibilita satisfacer a públicos de diferentes composiciones e intereses.
El directo del Septeto Santiaguero es arrollador, en cada actuación hacen gala de su calidad a prueba de subjetividades, sus entregas, aún defendiendo la cubanía a ultranza, son sobre la base del respeto al buen gusto universal.  Poseen el mérito insuperable de lograr crear una empatía en extremo cálida con el público en todos y cada uno de los escenarios en los que se presentan. Elegantes, con una presencia escénica única, sus coreografías son gratamente acogidas en cada circuito.
Su repertorio es un recorrido por diferentes vertientes de la música popular cubana, con énfasis en lo tradicional.  Trabajan desde un sentido bien personal obras de autores clásicos, legendarios, de la música cubana como Miguel Matamoros o Ñico Saquito, entre muchos otros, en perfecta concordancia con obras de autores cubanos contemporáneos, entre los que destacan varios integrantes del propio Septeto Santiaguero. Son, guaracha, bolero, changüí, bolero-son, nengón, descarga, danzón... conforman la base de géneros. El énfasis principal está en el son y la guaracha, siempre alegres, un poco picantes y con unos montunos que los hacen irresistible al baile.
Desde el mismo año de su fundación el Septeto Santiaguero inició su bregar por los escenarios internacionales, presentándose ese verano en el Festival de Getxo. A partir de ahí se han presentado a lo largo de quince años en diversos escenarios de Europa, África y América, exactamente en Alemania, Argelia, Austria, Bélgica, Croacia, Eslovenia, España, Francia, Holanda, Hung
ría, Inglaterra, Italia, México, Portugal, San Marino y Suiza. En esos países se han presentado en sitios del prestigio de salas como New Morning, Bataclan, Moods, Floridita, Galileo Galilei o Clamores Jazz; la Opera de Frankfurt; o eventos como la Fiesta de los Sanfermines en Pamplona, Expo 2000 de Hannover, Festival Jazz Rally de Dusseldorf, World Music Festival de Colonia, Festival de Documentales de Biarritz, Festival Mundo Latino de Benicassim, Semana Negra de Gijón, Expo Barcelona, Festival la Mar de Músicas de Cartagena, Carnavales de Mérida, Chetumal, Cancún, Cozumel e Isla Mujeres...
En 2010 se estrenó el largometraje documental "Los reyes del son" (Positivation Films-USA)
en el que el Septeto Santiaguero comparte el protagonismo con figuras cimeras de la música cubana como Roberto Nápoles y Reynaldo Creagh. Antes en 2009 participaron con un performance del tema "Los recuerdos del ayer" en la película inglesa "El día de las flores" dirigida por John Roberts. El video clip del tema "Los mangos bajitos"
estuvo nominado en el 2008 como mejor video clip de música tradicional cubana en los Premios Lucas, concurso anual al estilo MTV Latino en el que compiten los mejores videos musicales cubanos de cada año.
En Cuba se han presentado en los principales lugares: Casa de la Música Habana, Casa de la Música de Miramar, Café Cantante del Teatro Nacional, Salón Rosado de la Tropical, Teatro Heredia, Carnavales de Santiago de Cuba, en el "Son más largo del mundo" (Record Guinness 1997, Salón Rosado de la Tropical), todas las ediciones del Festival del Son ‘Matamoroson'; Encuentro Nacional de Septetos (1998, 1999, 2002 y 2009), Cubadisco (98, 99 y 2002), Festival de la Música Campesina "Eduardo Saborit"(1998) y en todos los Festivales de la Trova Pepe Sánchez desde su fundación hasta el presente. Sobre todo en los encuentros nacionales de septetos el Santiaguero se ha encumbrado, siendo la gran atracción de cada uno en los que ha participado.  Santiago de Cuba es la fuente principal de este tipo de formato y en dicha ciudad el Santiaguero es el patrón de los Septetos. Al finalizar el 2009 fue uno de los grupos musicales escogidos para participar el programa estelar de la TV cubana de fin de año "No quiero llanto" .

Les dejamos el link de descarga, esta por mediafire: http://www.mediafire.com/file/ggbvg2dn28yf3ma/Septeto Santiaguero - Para Los Bailadores Vol. 1.rar